«El WiFi no llega a la terraza», «en la nave se corta cuando paso por el almacén», «los clientes se quejan de que va lento». Casi siempre la respuesta es la misma: hacen falta más puntos de acceso, o los que hay están mal puestos. Pero ¿cuántos? Ni uno por habitación ni «el router más potente que haya».
Te explicamos de qué depende, una regla orientativa para hacer la cuenta y los errores más habituales.
Router, repetidor y punto de acceso: no es lo mismo
El router es el aparato que conecta tu red a internet. Muchos traen WiFi, pero está pensado para una casa, no para un negocio con decenas de personas. Un repetidor recoge la señal y la vuelve a emitir: es fácil de poner, pero cada salto pierde velocidad. Un punto de acceso profesional va conectado por cable a la red y emite el WiFi con toda la velocidad. En un negocio, la red se monta con puntos de acceso.
Las dos cuentas que hay que hacer
El número de puntos de acceso sale de dos cuentas, y manda la que dé más:
- Por superficie: como orientación, un punto de acceso cada 100-150 m² en interior.
- Por personas: como orientación, uno por cada 30-50 personas conectadas a la vez.
Un bar de 80 m² con la terraza llena puede necesitar más de uno aunque la superficie diga que no. Una nave de 1.000 m² con cuatro personas trabajando puede ir con menos de lo que dice la superficie, si no hay estanterías metálicas en medio. Son orientaciones: el número real lo afina un estudio de cobertura en el sitio.
Lo que cambia la cuenta
Las paredes y los materiales
El WiFi atraviesa mal el hormigón, los muros de carga gruesos, el metal y el agua. Las casas antiguas con muros anchos, las naves con estanterías metálicas, las cámaras frigoríficas o un acuario grande se comen la señal. El cristal con tratamiento térmico también.
Las plantas
Un punto de acceso en la planta baja apenas llega a la de arriba. Lo normal es tener al menos uno por planta.
El exterior
Terrazas, jardines, piscinas o patios de carga necesitan puntos de acceso de exterior, preparados para el sol y la lluvia. Poner el de interior en la ventana mirando afuera casi nunca funciona bien.
Qué se hace con la red
No es lo mismo leer el correo que hacer videollamadas, cobrar con datáfonos, usar lectores de códigos en un almacén o tener cámaras enviando vídeo todo el día. Cuanto más exigente es el uso, menos personas por punto de acceso.
Ejemplos orientativos
| Negocio | Lo que suele hacer falta | Por qué |
|---|---|---|
| Oficina pequeña de una planta | Uno o dos | Poca superficie y pocas personas, pero paredes en medio |
| Bar o restaurante con terraza | Uno dentro y otro de exterior | La terraza se llena y el de dentro no llega bien afuera |
| Hotel o casa rural | Uno por planta o por zona de habitaciones, más exterior | Muros, varias plantas, jardín y piscina |
| Nave con almacén | Varios repartidos por pasillos | Las estanterías metálicas tapan la señal |
| Finca con varias casas | Varios por casa, unidos por radioenlace | Edificios separados, sin cable entre ellos |
Un caso real: en una finca de la provincia de Sevilla instalamos 12 puntos de acceso repartidos en tres casas y los jardines, unidos por radioenlaces, con una sola red y la misma clave en todo el recinto.
Los errores más habituales
- Más potencia no es más cobertura: subir la potencia al máximo hace que el móvil se agarre a un punto lejano y vaya peor.
- Poner los puntos de acceso en el rack o detrás de un armario: van en el techo o en alto, en el centro de la zona a cubrir.
- Encadenar repetidores: cada salto pierde velocidad. Siempre que se pueda, cada punto de acceso va por cable; donde no hay cable, mesh o radioenlace.
- Mezclar marcas y modelos sin gestión común: el móvil no pasa bien de uno a otro y nadie sabe cuál falla.
- Una sola red para todo: la de la empresa, la de los clientes y la de las cámaras o los datáfonos tienen que ir separadas.
WiFi para tus clientes, cumpliendo la ley
Si das WiFi a clientes o huéspedes, la red tiene que ir separada de la tuya y conviene montar un portal de acceso que informe del tratamiento de datos (RGPD) y guarde el registro de conexiones que pide la normativa. Como operador inscrito en la CNMC, podemos darlo a nuestro nombre.
Cómo lo hacemos nosotros
Vamos a tu local, nave, hotel o finca, medimos la cobertura y te proponemos los equipos que hacen falta, ni uno más. El estudio de cobertura no tiene coste en la provincia de Sevilla; la instalación y la gestión van con un presupuesto cerrado según el espacio. Trabajamos con equipos profesionales y gestionamos la red a distancia desde nuestros controladores: si un punto de acceso falla, lo vemos antes de que nadie llame. Lo tienes en redes WiFi para empresas. Si es para un evento, mira el WiFi para eventos, y si es para tu casa, cómo acabar con las zonas sin cobertura.
¿Te estudiamos la cobertura?
Vamos, medimos y te proponemos solo los equipos que hacen falta. El estudio de cobertura no tiene coste en la provincia de Sevilla. O llámanos al 854 78 34 00.
Pedir estudio de cobertura Llamar al 854 78 34 00